Cuentas multimoneda
Cuentas reales, virtuales y de IOU, con saldos calculados por una fuente de verdad por moneda.
Recorrido por todo lo que abacova hace: cuentas, transacciones, presupuestos, reportes y más.
abacova es un gestor de finanzas para quien quiere que sus números cuadren. Lleva tus cuentas como lo haría un contable —cada movimiento tiene dos lados, así que los saldos siempre cuadran— y lo envuelve en pantallas que puedes usar a diario, en la web y en el móvil.
Cuentas reales, virtuales y de IOU, con saldos calculados por una fuente de verdad por moneda.
Programa pagos recurrentes y proyecta tu saldo a futuro.
Presupuestos por categoría, comparativas mes a mes y exportación a Excel.
Aislamiento estricto por organización. Tus datos no se mezclan con los de nadie más.
Cada cuenta bancaria, tarjeta o cartera es una cuenta con su propia moneda, y cada saldo se calcula a partir de sus movimientos. Mover dinero entre tus propias cuentas se registra como una transferencia: los dos lados se anotan a la vez y quedan enlazados, así que nunca aparece como un gasto. Los totales se muestran en la moneda que elijas y, cuando una cifra no se puede convertir, abacova avisa de que el total es parcial en lugar de enseñarte un número equivocado.
Importa años de movimientos desde una hoja de cálculo o la exportación de otra aplicación. Una vista previa te enseña exactamente lo que se va a crear antes de guardar nada, y las filas que ya existen se omiten en lugar de duplicarse. A partir de ahí, arrastra los ficheros que exporta tu banco o conéctalo directamente mediante Open Banking en el plan superior. Los movimientos nuevos esperan en una cola de revisión hasta que los confirmas, y la conciliación te permite cotejar cada cuenta con un extracto real.
Las categorías dicen para qué fue el dinero; las etiquetas agrupan movimientos de distintas categorías —un viaje, una reforma, un proyecto— y se pueden anidar. Las reglas aplican categoría y etiquetas automáticamente, tanto si el movimiento se escribió a mano como si se importó, llegó del banco o salió de un tique escaneado. abacova también estudia cómo has categorizado hasta ahora y te propone reglas nuevas, y no se aplica nada hasta que las aceptas.
Define presupuestos por categoría y periodo, y sigue lo previsto frente a lo real a medida que avanza el mes, con avisos cuando te pasas. Lo recurrente —el alquiler, la nómina, las suscripciones— se convierte en movimientos planificados que se anotan en su fecha o esperan tu confirmación, y una previsión de tesorería proyecta tus saldos hacia delante y te avisa cuando el margen se estrecha.
Los informes predefinidos cubren flujo de caja, gasto por categoría y patrimonio neto, y un generador de informes responde a las preguntas que ellos no cubren. Guarda un informe para volver a lanzarlo o expórtalo a Excel, PDF o PNG. La cartera sigue acciones, fondos y otros activos con precios que se obtienen automáticamente, su valoración y tus plusvalías o minusvalías.
Hazle una pregunta al asistente en tu idioma —¿cuánto gasté en el súper en julio?— y te responde con tus datos reales. Escanea tiques y facturas, o dicta una frase como «pagué 40 en el súper», y abacova prepara el movimiento para que lo revises. El asistente solo lee, y nada de lo que genera una función de IA se guarda sin tu confirmación. Una organización puede incluso usar su propio proveedor y clave de IA.
La app nativa para iPhone y Android cubre el día a día: cuentas, movimientos, transferencias, deudas, presupuestos, etiquetas, búsqueda, escaneo de tiques, dictado y el asistente, protegida con el desbloqueo biométrico del teléfono. Las pantallas densas, como los informes o las conexiones bancarias, se abren en el navegador, y la app te lo dice en lugar de apretujarlas en una pantalla pequeña.
Invita a tu pareja, a tu familia o a un equipo pequeño a una organización y todos trabajaréis sobre las mismas cuentas. El dinero que se deben unas personas a otras se sigue persona a persona hasta que se salda. Un registro de auditoría guarda quién cambió qué. Todas las tablas se exportan a Excel, y una organización entera se puede exportar a un archivo portátil. Sin anuncios, sin rastreadores y sin vender nunca tus datos.